Wednesday, May 02, 2007

¿Acaso una visión?


Dos parecen ser los antecedentes de esta peculiar construcción:
Al Gore en televisión diciendo que toda Holanda se inundará debido a los efectos del cambio climático; y un creacionista holandés llamado Johan Huibers, mismo que tras haber soñado dicha inundación, emprendió, dos años ha, la construcción del arca de Noé basándose en su propia creencia de la Biblia.

El arca funje como una especie de museo en la población de Schagen, tiene una altura equivalente a un edificio de tres pisos y el pasado sábado abrió al público. Obviamente, en su interior pueden apreciarse esculturas realistas de pares de animales.
Al parecer, en este pasaje de la Biblia no aparece con claridad el tipo de madera que Noé pudo haber utilizado, aún así, Huibers consideró apropiado utilizar maderas de pino y cedro para su construcción.

"En febrero de 1992 tuve un sueño en el que Holanda se inundaba. Al día siguiente fui a una librería y desde entonces, mi sueño ha sido construir el arca", dijo Huibers.
Algunas agencias informativas exclamaron que Holanda era el lugar apropiado para llevar a cabo la recreación del arca... ¿Acaso una visión o el simple temor a lo que se avecina?

Tuesday, May 01, 2007

Los Trabajos Modernos

En las empresas contemporáneas la esclavitud laboral ha vuelto pulida y reluciente, pero igualmente demoledora. El destino del empleado educado es más desafortunado que el del obrero analfabeto. La verdadera riqueza del país se produce en el campo y en la fábrica; por ello, campesinos y obreros nunca pensaron en apropiarse de alguna ideología nebulosa en torno a su labor.

¡Su oferta es evidente!

Por el contrario, el empleado del tercer sector, el de los servicios, no se conforma con el elevado sueldo que recibe; se angustia por darle un significado más alto a lo que hace.

La profesión se ha convertido en ideología.

El bien estimado carácter lucrativo de la profesión se calla sistemáticamente cuando ésta se proyecta como beneficio vital del bien común: los corredores de bolsa se interesan en el “desarrollo”, los publicistas se concentran en la “comunicación”, los agentes de seguros construyen la “conciencia aseguradora”, etcétera.

De ahí proviene el dicho ridículo de que ejercen una "función".

Nuestra sociedad, que se rige por educados, sobrevalúa dichas profesiones y menosprecia ostensiblemente al campesino y al obrero. La prueba es que los compensa con los salarios más bajos y les guarda pensiones miserables y asistencia médica deficiente.

Nadie envidia su suerte.

Los jóvenes sueñan con estudiar para hacer la carrera de uno de los modernos y relucientes trabajos. Esos son los que están en boga. Ofrecen altos ingresos y sobre todo estatus social.

Ni siquiera pueden sospechar que su carrera constituye su “valle de lágrimas”.

Para poder triunfar en estos trabajos la clave es saber venderte a ti mismo; ser lo que el otro quiere que seas. Por un lado te quieren atrevido y agresivo y por otro, prudente y confiable. Las demandas cambian de acuerdo con la rama; una cosa son los sales y otra el finance. Esta comedia de agressive o reliable nunca dejarás de jugarla, ella te mantendrá en el trabajo.

Además, desde el día que pertenezcas a una rama, tendrás que adoptar todas sus obsesiones; como si te integraras a una secta religiosa.

¡LA RAMA SOBRE TODO!

Es el vínculo sagrado que protege y eleva a sus miembros, independientemente de la competencia interna. Con esta deplorable percepción gremial los “compañeros” blindan su profesión y exigen constantemente nuevos privilegios de la sociedad.

Junto con la incorporación de las nuevas profesiones al mercado de trabajo, también se importó la mentalidad occidental del protestante-totalmente-dedicado-a-su-trabajo-. ¡El tiempo que dedican los empleados a la empresa es a t e r r a d o r!

En las empresas contemporáneas la esclavitud laboral regresó reluciente pero igualmente demoledora. El destino del empleado educado es más desafortunado que el del obrero analfabeto.

El horario fijo se cree una cuestión obsoleta y la compensación del tiempo extra es inconcebible. Los empleados trabajan impresionantemente más horas de las que provee la ley, se ocupan en fines de semana y días festivos sin la recompensa adecuada.

¡Los horarios devastadores de 12 a 14 horas son “non stop”! La siesta de mediodía ya está en nuestro país… en persecución; acabó siendo un reproche. Se dice él duerme la siesta implicando que él está fuera del espíritu de nuestros tiempos; en pocas palabras, inadecuado.

(Si los científicos hubiesen podido testificar en público de las propiedades benéficas de la siesta del mediodía, el modelo laboral occidental se habría caído desde hace muchos años. Esta siesta es un bálsamo para nuestra salud psíquica y corporal y Obviamente contribuye de manera crucial a la longevidad. Es mucho más indispensable y vital que cualquier vitamina “health”, “spa” u otra técnica de soporte para el organismo humano).

Un sueldo decente y tal vez algún bonus anual que ofrecen las empresas a los modernos “burros de carga” no compensan las interminables horas de trabajo extra.

Por esto, generalmente, hay algunas prestaciones extra como halago: una bonita oficina (con o sin ventana, dependiendo de tu puesto en la jerarquía de la empresa) y algunos títulos llamativos los cuales esencialmente no significan nada. ¡Eres promovido a Executive, Senior Executive, Coordinator, Supervisor, Director, Vice President, Chief, miembro del Executive Board y otras tantas del montón sin sentido alguno!

La duración de la carrera en una empresa contemporánea se rige por dos elementos básicos: la creciente locura por el trabajo y loyalty hacia la empresa y sus metas.

Además, es necesario compartir algunos nuevos “valores”. Como el lema esquizofrénico “una cosa es el trabajo y otra la amistad”, como si el hombre pudiera prescindir de sus sentimientos. O también el dogma que bajo cualquier costo tienes que llevar a cabo el trabajo que te han encargado.

Todo esto se esconde bajo la deformación vulgar del “profesionista” correcto. ¡Lo que significa que mientras se haga el trabajo, todo se permite! El trabajo tiene prioridad antes de cualquier sentimiento humano, amistad, amor, justicia, comprensión, están en segundo lugar.

Dicen: “soy Professional” y esto lo explica todo.

Al Capone también era “Professional…”

Además, los nuevos profesionistas cuentan con harto énfasis el ejemplo de Aristóteles Onasis que hospedaba a un amigo suyo, también magnate, en su yate. Mientras jugaban backamón, el otro le confesaba felizmente que ordenó comprar dos barcos que recién se habían lanzado al mercado.

Onasis no pareció darle importancia a la información; continuaron jugando, hasta que en un momento se levantó para ir al baño y tardó un poco. Cuando regresó, tomó los dados nuevamente en sus manos y dijo sonriente a su amigo que los barcos que le había mencionado, los había comprado él hacía un minuto.

A este amoralismo bestial se refieren cuando dicen “soy professional”.

El hecho más desgastante para el alma del empleado es que a diario ha de estar a prueba. Las profesiones contemporáneas tienen un grado de inseguridad muy alto en comparación con las tradicionales. Y la competencia infinitamente más ardua; tanto externa, con otras empresas semejantes, como interna, con otros astutos que codician el mismo puesto. Hasta un alto ejecutivo no siente seguridad alguna; llega una mañana a su oficina y sin ningún previo aviso la encuentra toda en el pasillo.

Desafortunadamente en la misma trampa han caído las mujeres.

Hasta hace poco tiempo no habían demostrado la misma –total- dedicación que los hombres a su trabajo. Como seres más complejos, sensibles y sensacionales, daban más importancia a los sentimientos y a los placeres de la vida.

Por esta independencia suya, la sociedad vengativamente las gratificó con un monto de acusaciones: infieles, frívolas, irresponsables, contestonas, etcétera. La alegría y la sensualidad no se perdonan dentro del proceso de la producción. Además, últimamente, si dices un chiste atrevido en el trabajo o insinúas algo, acecha sobre tu cabeza la humillante acusación del “acoso sexual”. ¿No es acaso esto castración? Esto significa “si pasan por esta puerta dejen su sexo afuera”.

Las mujeres, en su esfuerzo por conquistar una fortaleza masculina más, se convierten también ellas en víctimas “Professional”. Formales, serias, con un aire muy ocupado, vestimenta asexual, unos conjuntos oscuros como trajes masculinos, camisas blancas e imitaciones de corbatas.

Se apagó ya la sonrisa, la carantoña y el jugueteo que las hacían adorables. Ya perdieron la ventaja de vida que tenían contra los hombres agotados por el trabajo.

Guy Debord lo escribió con una simplicidad conmovedora: “Sólo los que no trabajan, viven”.

En el fondo de nuestra cabeza todos sabemos muy bien que a este mundo no llegamos ni para hacer carrera, ni dinero, ni un “nombre”; llegamos sobre todo a vivir y, de ser posible, dejar este mundo un poquito mejor de lo que lo encontramos.

Pero no vivimos. Y eso nos vuelve locos.

“La angustia, el estrés, el miedo, la vergüenza, el desprecio, la agresividad, el deseo de poder nacen de una reprimida voluntad para vivir”. (Vanegem)

Con la lógica más común, tantas horas como trabajas, tantas como debieras tener libres para disfrutar lo que ganaste.

Pero el hombre joven gasta todo su tiempo, su inteligencia, su ingenio y su inspiración a favor de su carrera y no de su vida. Su psiquismo se infecta de este trato venenoso. Y del modo más natural, el “Executive” monstruito de la oficina trasladará este trato macabro a sus relaciones personales: “hice esto por ti, espero tu devolución”.

Fatalmente, las carreras ilustres son pirámides que se construyen sobre cimientos de tragedias personales y familiares.

Dionysis Jaritopulos

Periódico Ta Nea 7/12/02

Monday, April 23, 2007

¡Happy End en escena!


¡Les hacemos la cordial invitación!

Así fue...


Esta foto describe perfectamente todos los días de ausencia...





(¡Gracias, Luis!)

Thursday, March 29, 2007

Blogger abroad

Y más jacarandas...

Luis Novoa me envió este par de jacarandas... son tan lindas, que no pude evitar postearlas...

¡Gracias!





Aún hay más...

Wednesday, March 28, 2007

La escasez


La semana pasada, mientras conversaba con una rumana, me percaté de algo que uno difícilmente puede llegar a imaginarse.
Esta persona me comentaba la gran dicha que era vivir en México, yo estaba de acuerdo, aún así, quise saber a qué se refería exactamente... y ella empezó:
"Wow, es que vas al mercado y todo el año hay frutas y verduras, nunca escasea nada y si llegara a suceder esto, hay otros vegetales que sustituyen la falta... en definitiva, es el paraíso".
Yo estaba sorprendida, hasta que ella aclaró que en Rumanía -y seguramente en muchos otros lugares- hay largas temporadas al año en que no hay frutas ni verduras en absoluto, y que si no haces las conservas y congelaciones necesarias en el tiempo adecuado no te queda más que comer carne y carne durante el invierno -sin más, sin cebolla, sin tomate y claro, ni que decir de alguna fruta fresca-, porque la sección de vegetales permanece cerrada en el supermercado dada la improductividad del suelo congelado.
Podría parecer algo muy simple, pero uno, acostumbrado a hacer las compras de frutas y verduras frescas todo el año sin ningún problema, difílcimente puede imaginar la situación; al menos en mi caso... podría parecer incluso naive, aún así, sigo sin imaginarme en esas condiciones.
¡Qué dicha poder caminar unas cuantas cuadras y saber que se pueden comprar productos frescos!

Tuesday, March 20, 2007

¡Bienvenida Primavera!


Aaaaa... ¡cómo me gustan las jacarandas...!
Son hermosas, el color es tan especial, como opaco, como claro, como vivo...
y lo mejor es caminar bajo de ellas... en una alfombra parda que dejan sobre el suelo...
La primavera es toda morada en la Ciudad de México, aún cuando las jacarandas dan al paisaje un aspecto otoñal... como de alegría callada... y yo no sé por qué cautivan la vista, el paisaje se torna a la vez alegre y melancólico.

Friday, March 16, 2007

En un día como hoy...

Όπου καί να πηγαίνω η Ελλάδα με πληγώνει...

Thursday, March 15, 2007

I have a secret...


Frank Warren inició hace más de 2 años un servicio postal confiable con un propósito artístico "tell me your secret"; pero hasta el momento dicho proyecto ha superado por un gran tramo todas las expectativas de su creador.
El proyecto es en suma interesante, mediante un anuncio en internet Warren invitó a que se le escribieran postales con secretos -ésto, asumiento que todos guardamos secretos que nos rompen el corazón-. Dicho personaje recibe de 100 a 200 postales cada semana, de hecho ya publicó dos libros con ellas -a modo de álbumes- y ganó algunos otros premios como "el blog del año".
Yo estuve revisando su sitio y realmente hay postales que artísticamente valen la pena, algunas son muy deprimentes y crueles, otras son extraordinarias, muchas otras divertidas, pero todas, todas cautivan sin excepción.
Posteo algunas. También dejo la dirección para que puedan revisar unas cuantas más.


Monday, March 12, 2007

¿Qué tienen en común Beckham, Clinton y Joyce?

Véalo usted mismo.
Curioso artículo que hoy publica BBC Mundo...
* * *

Beckham, Joyce y los libros inconclusos
Javier Farje
¿Qué tienen en común el futbolista David Beckham, el escritor irlandés James Joyce y el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton? Pues que los tres pertenecen a un dudoso panteón literario: que muy poca gente ha terminado de leer sus libros.
Se trata de une encuesta hecha por la empresa de textos de televisión teletext a más de dos mil personas en las Islas Británicas, a quienes les preguntaron que volúmenes no terminaron de leer.
El futbolista, el novelista y el estadista objetos de esta crónica ocupan los tres primeros lugares en esta especie de olimpiada de capítulos abortados.
Por supuesto que nadie se ha preguntado si la erudición de Beckham le alcanzó como para escribir su autobiografía, habida cuenta de que completar una oración con sujeto, verbo y predicado se ha convertido, en el caso del mediocampista del Real Madrid, en un auténtico desafío verbal.
Cada vez que lo logra, los cronistas que asisten a sus comparecencias públicas suelen destacarlo casi con el mismo entusiasmo con el que escriben sobre uno de sus tiros libres.
Habría que preguntarse entonces si, cuando se entere que su farragoso desaguisado no lo han terminado muchos británicos, se va a decepcionar a tal punto que va a abandonar todo intento por escribir una secuela.
En todo caso, Mi Vida, la autobiografía de Bill Clinton, que, conociendo la proclividad del ex mandatario de conducir asuntos no exactamente de estado en el Salón Oval, debería despertar la curiosidad política del lector, también se cierra antes de acabar.
En su libro él habla de la muerte de su padre, su estadía como becario en la Universidad de Oxford, su oposición a la guerra de Vietnam, su época como gobernador de Arkansas y su estadía en la Casa Blanca. Como si eso importara.
Y ahí está Joyce y Ulises, que narra un solo día, el 16 de junio de 1904, en la vida de Leopoldo Blumm y Stephen Dedalus en la Dublín pre-republicana. Se trata de un libro frondoso y difícil, con casi tantas aristas como la Rayuela de Cortázar.
Cabe pensar que los lectores pudieron haber perdido interés en el libro de Clinton cuando pasaron el capítulo Lewinski, o que se aburrieron de leer sobre todos los tiros libres de Beckham, o llegaron a la conclusión de que Ulises era demasiado enredado, sin darse cuenta de que, de haber llegado al final, se habrían encontrado con una historia de adulterio bastante corta pero divertida.
No, la razón es más trivial: la mayoría dejó la cosa por cansancio, le sigue la afición la televisión y, en el caso de Clinton, muchos personajes famosos cerraron Mi Vida al enterarse que no aparecían en él.
Ni J. K. Rowling se salva. Harry Potter y el Cáliz de Fuego aparece en la lista fatídica.
En todo caso, ¿para qué leer a Beckham si se pueden ver las repeticiones de sus goles en la televisión, o a Bill Clinton si el protagonismo ha pasado a su esposa, que aún no sabemos qué piensa hacer en el Salón Oval en sus horas de ocio, o a Harry Potter, que ya superó la pubertad para convertirse en un adolescente aburridísimo?
Joyce es otra cosa. Además, ya les conté el final de Ulises. Qué le vamos a hacer.

Thursday, March 08, 2007

La Satrapía

¡Qué desgracia! Cuando estás hecho
para grandes obras
que sea tu suerte injusta y
te niegue dicha y coraje;
que te contraríen costumbres vanas,
pequeñeces e indiferencias.
Y qué terrible el día que cedes,
(este día que te abandonas),
y partes camino a Susa
y vas donde el rey Artajerjes
que amablemente te acoge en su corte
y te ofrece satrapías.
Y tú aceptas sin esperanza
estas cosas que no deseas.
Tu alma busca otras, llora por otras:
el elogio de tu pueblo y de los sofistas,
las díficiles e invaluables loas,
el ágora, el teatro y las coronas.
¿Cómo te dará éso Artajerjes?
¿Dónde encontrarás ésto en la satrapía?
¿Qué vida tendrás sin todo ésto?

K.P. Kabafis

¿Qué tan fácil es perder la "decencia"?


Little Children (EUA, 2006) de Todd Field fue la cinta inaugural del FICCO 2007, al parecer, la mejor producción de este director.
Es una una buena película, tiene muchos aspectos rescatables, aunque un final harto flojo y por qué no, descuidado.
El elenco es inmejorable -Kate Winslet, Patrick Wilson, Jennifer Connelly y Jackie Earle Haley-, al igual que la ambientación y el guión.
Lo que seduce al espectador desde el inicio, sin duda, es la complejidad -o debiese decir: simplicidad- de los personajes y su introspección psicológica. La historia transcurre apaciblemente en un vecindario clasemediero de Boston, un grupo de padres de familia -¿están preparados para ser padres?- se unen, preocupados por la seguridad de sus hijos, ante la liberación de un supuesto exhibicionista (Haley); entre Sara (Winslet) y Brad (Wilson) se inicia un tórrido romance ante el evidente fastidio de sus vidas cotidianas.
Toda la historia mantiene una tensión realmente atractiva y en absoluto pesada, la cinta es por mucho muy entretenida. En un punto, uno se da cuenta de que todos son totalmente irresponsables, todos son niños -o al menos se portan como tales- hasta que tienen una epifanía y deben reaccionar por primera vez en sus vidas con responsabilidad.
El narrador externo -a modo de voz en off- es bueno en tanto que parodia algunos lugares comunes de la sociedad contemporánea, mas, lo que realmente afea la película es que mediante la trama, todo el argumento cae en un juicio moral sobre la moral misma.
Little Children -Secretos Íntimos- está basada en la última novela -homónima- de Tom Perrotta, sin duda, debe ser una novela interesante y ante todo muy entretenida.

Tuesday, March 06, 2007

Un cuento de absurdos...

Éste siempre fue mi favorito... en estos días lo es mucho más...
* * *
El silencio de las sirenas
de Franz Kafka
* * *

Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba:
Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.
Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.
En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.
Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.
Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.
Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.
La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.

Por los caminos de Macondo...


Hoy conmemoramos triplemente a Gabo, por ello, todas las publicaciones y todos los medios han dedicado un gran espacio a estos festejos. A mí me pareció pertinente postear la legendaria foto del "ojo morado", producto de un incidente con Mario Vargas Llosa, según los chismes, por celos o por disputas de faldas.
Y por otro lado, notable editorial que hoy ofrece La Jornada:
___________________
El Gabo

La existencia de un hombre como Gabriel García Márquez es un privilegio para los hispanohablantes de la época presente: son contadas las figuras culturales que han logrado, en vida y con una obra viva, generar un impacto tan profundo en la imaginación y en la visión del mundo de tantas personas en el planeta. Para millones de ellas no hay más noticia de América Latina que las páginas escritas por el oriundo de Aracataca, las cuales forman parte desde hace varias décadas de la literatura universal. Varias generaciones de lectores, tanto de lengua española como de otras, han conocido la intensidad de la experiencia narrativa de la mano del Gabo y han soñado con Macondo, se han obsesionado con la suerte de Simón Bolívar o se han asomado a situaciones límite, tomadas de la realidad y contadas en reportajes redactados con rigor y maestría.
García Márquez es más que un literato: se inicia en el periodismo y vuelve periódicamente al oficio, lo enriquece, lo diversifica y lo dignifica. Incursiona en el cine -una de sus pasiones- y deja una huella perdurable en la cinematografía mexicana de los años 60 y, posteriormente, en cintas latinoamericanas y europeas. Impulsa a los jóvenes periodistas en Colombia y a los cineastas principiantes en Cuba.
García Márquez es más que una figura cultural: es -ha sido, lo sigue siendo- un hombre comprometido con la superación de las miserias sociales y políticas del subcontinente y, sin perder su independencia de criterio, ha brindado su respaldo a causas como las luchas contra las dictaduras militares que asolaron a la región en los años 70 y 80, la autodeterminación de los cubanos y, más recientemente, la independencia de Puerto Rico.
El hijo de un telegrafista fue el cuarto latinoamericano distinguido con el Premio Nobel de Literatura, después de Gabriela Mistral, Miguel Angel Asturias y Pablo Neruda, y antes de Octavio Paz. El galardón recibido en 1982, no lo alejó de sus entornos más entrañables -Colombia, México y Cuba-; por el contrario, García Márquez siguió prodigando generosidad y cercanía a sus amigos, a sus entornos, a las comunidades y a los países que lo adoptaron como suyo.
En sus difíciles inicios,
La Jornada fue beneficiaria de esa generosidad. García Márquez escribió para estas páginas sin pedir nada a cambio, ofreció su consejo y su interés en la organización del trabajo del diario y regaló al proyecto informativo que se iniciaba un texto memorable, El cataclismo de Damocles, en el que alertaba sobre los peligros de una confrontación nuclear, que por esos tiempos se percibían como muy cercanos. Los suyos, al igual que los de Rufino Tamayo y los de Francisco Toledo, fueron aportes decisivos y memorables para el arranque de esta casa editorial.
Hoy, el mundo de habla española festeja los 80 años de vida del Gabo, los 40 de la primera edición de
Cien años de soledad y los 25 de que se anunciara que había sido premiado por la Academia Sueca. El momento es un privilegio de nuestra época. Cabe desearle al festejado que siga vivo muchos años más, y que lo siga contando.
Fotografía: Rodrigo Moya.

Monday, March 05, 2007

¿Y quién es Jacques Brel?


Una vez me invitaron a un concierto, parte de un tour por el mundo flamenco en el cual presentaron la vida y la obra de un fulano muy popular por aquellos lares, un tal Jacques Brel.

El concierto estuvo increible, ahí se habían dado cita todos los bohemios del mundo para presenciar a voces como las de David Bowie o Ute Lemper entonando las melodías de Brel. Alguien me dijo alguna vez "¿no conoces a Jacques Brel? pero si todo el mundo debería tener al menos un disco en su casa". Y luego entendí por qué.
La música de Brel es fenomenal. Aunque se sabe que inició su carrera con cantos eclesiásticos en su natal Bélgica, a muy temprana edad se trasladó a Paris y fue ahí donde inició su carrera como trovador. Los temas de Brel son básicamente tres: el amor, la vida y la muerte.
Bien podría considerarse a Brel como un pintor flamenco moderno, mismo que con su música retrata situaciones de la vida cotidiana con una plasticidad inigualable: el lenguaje ordinario.
El ingenio de Brel pasa por lo cómico, lo romántico, pero yo diría más bien que es melancólico, en algunas canciones la voz lírica es quien menos se piensa: una banca de parque, el café, y una tarde de verano que cuenta lo que ve mientras cae sobre la ciudad.
Pero la música no fue el único espacio en el que incursionó, fue piloto y marino, también fue actor y productor, a su cargo estuvo la musicalización del Quijote, L´Homme de la Mancha.
¿Por qué me gusta Brel?
Pues su ritmo y sus letras me parecen absolutamente seductores, amén de su tono de voz, como se dice, pastoso.
Brel murió en 1973 de cáncer de pulmón, sus restos descansan en la Polinesia francesa, como los de Gauguin; creo que su legado es grandioso, sus retratos musicales de lugares y emociones, seguirán conmoviendo por años...
Ésto, en respuesta a ese mail que recibí con una sola, escueta y contundente frase:
¿Y quién es el tal Jacques Brel?

Friday, March 02, 2007

A propósito del clima...

¿Por qué insistimos en las relaciones humanas de pareja?
Con esta gran pregunta presenciamos Los Climas de Nuri Bilge Ceylan (Iklimler, Turquía 2006), sin duda, una de las galas del festival.
El recurso del director es en suma sutil: tomas prolongadas con mínimos diálogos y cuidadosamente ambientadas -objetos, gestos, miradas, parajes, colores-; y sobre todo, una absoluta introspección psicológica de los personajes.
La cinta cautiva y seduce desde el inicio, -¿por qué?- porque muestra cuán mezquinos podemos ser los humanos, cuánto daño podemos infligir a los otros y a nosotros mismos. La película también agota al espectador, -¿por qué?- porque a modo de efecto brechtiano le echa directamente a la cara la hipocresía, el egoísmo y la perversión contenidos en cada individuo, así que cuando uno abandona la sala, siente que ha sido apedreado y no sabe ni de dónde ha venido semejante piedra.

Thursday, March 01, 2007

Revelaciones: Las Artes en América Latina 1492-1820

El antiguo Colegio de San Ildefonso alberga de febrero a junio esta exposición en torno al arte virreinal de tres siglos.
La exposición proviene directamente del Museo de Arte de Fildadelfia y consta de 290 piezas, en su mayoría de arte sacro. La instalación es insuperable, pues en varias salas de este edificio se exponen diversos temas y cronologías, así, vemos piezas provenientes de trece países latinoamericanos que presentan materiales variados, técnicas distintas, y que ante todo, muestran al arte mestizo en todas sus presentaciones: pintura, escultura, arte plumario, enconchado, cerámica, textiles, orfebrería en oro y plata.
Es sumamente interesante observar la fusión de las tradiciones americanas con la española, así, encontramos grandes pinturas sacras, representaciones de vírgenes y santos con materiales autóctonos americanos, por ejemplo, textiles, plumas, etcétera; por otra parte algunas otras pinturas muestran a dichos santos ataviados con ropajes indígenas, la fusión en este punto es increíble.
Varios objetos como relicarios, cofres, escritorios, armarios se exhiben con sigular maestría, todos grabados y tallados con motivos religiosos, mostrando también la opulencia de sus dueños y de una parte de la nueva sociedad latinoamericana.
La parte que yo disfruté más es una galería de pinturas en torno a las castas -siempre me ha fascinado la forma en que bautizaron con gran desdén e ironía a todas las posibles combinaciones de razas-. Un gran pasillo se encuentra poblado por estas pinturas, el cuidado de los rasgos humanos, del vestido, de los objetos, de los ambientes de cada casta es absolutamente asombroso.
Me parece que vale la pena ver esta exposición, tiene algo de homogéneo y cansado, pero siempre se encuentran piezas deslumbrantes que reconstruyen una parte de la vida virreinal, tan barroca y contrastante.

¿Qué es? (2)


No me pude resistir a la imagen diaria que hoy presenta la Nasa.
Toma aérea -con sensores térmicos- del Gran Cañón.
Simplemente hermoso...

Our Daily Bread


¿Qué hacemos para ganarnos el pan nuestro de cada día?
Ésta no es precisamente la premisa de la que parte este notable documental, sino ¿qué tiene que pasar para que el pan, la carne, los vegetales -etcétera- lleguen hasta nuestra boca cada día?

Sin palabras, los espectadores vemos por hora y media secuencias de escenas de producción en serie; máquinas, hombres, animales y plantas conviven en tomas prácticamente surrealistas, cada uno a modo de eslabón mecanizado.
El filme es tan escatológico y escalofriante como puede uno imaginarse la producción en masa -eso sí, con la más alta tecnología- del primer mundo: bizarra.
¿Vale la pena? ¡Sí! Pero este singular documental no es apto para gente susceptible a la barbaridad, de otro modo, resulta insufrible y angustiante. ¿Por qué? porque uno presencia el nivel más escatológico de la producción en serie, todo ello, de una frialdad robótica.

"Nuestro Pan de Cada día" (Unser täglich Brot, Austria 2006) dirigida por Nikoaus Geyrhalter, de la galería de documentales que ofrece el FICCO 2007.